Propiedades eléctricas de los conductores
Resistividad del cobre y aluminio
La resistividad (ρ) es la propiedad intrínseca del material que determina su oposición al paso de la corriente eléctrica. Para el cobre electrolítico (pureza >99.9%), ρ₂₀ = 0.01786 Ω·mm²/m a 20°C. Para el aluminio de grado eléctrico (AA 1350), ρ₂₀ = 0.02857 Ω·mm²/m, un 60% mayor que el cobre. Esto significa que para conducir la misma corriente con igual pérdida, el cable de aluminio debe tener una sección ~1.6 veces mayor. En Argentina, el cableado domiciliario usa exclusivamente cobre (norma IRAM 2183), mientras que el aluminio se usa en líneas de distribución aéreas y acometidas subterráneas de edificios.
Efecto de la temperatura en la resistencia
La resistencia de un conductor metálico aumenta con la temperatura. La fórmula es: R(T) = R₂₀ × [1 + α × (T - 20)], donde α es el coeficiente de temperatura (0.00393 /°C para cobre, 0.00403 /°C para aluminio). A la temperatura máxima de operación de un cable PVC (70°C), la resistencia del conductor es un 20% mayor que a 20°C. Esto tiene implicaciones directas: (1) la caída de tensión real en operación es mayor que la calculada con resistividad a 20°C, (2) las pérdidas Joule (I²R) aumentan con la temperatura, retroalimentando el calentamiento. AEA 90364 utiliza la resistividad a la temperatura de operación para cálculos de caída de tensión.
Secciones normalizadas en Argentina
Las secciones de conductores normalizadas por IRAM (y usadas en AEA 90364) son: 1.5, 2.5, 4, 6, 10, 16, 25, 35, 50, 70, 95, 120, 150, 185, 240, 300 mm². Las más comunes en instalaciones domiciliarias son: 1.5 mm² (iluminación, circuitos de baja potencia), 2.5 mm² (tomacorrientes generales), 4 mm² (aire acondicionado pequeño, circuitos especiales), y 6 mm² (aire acondicionado grande, horno eléctrico, alimentadores). El cable mínimo admitido por AEA para circuitos de fuerza es 2.5 mm² y para iluminación 1.5 mm² en cobre.
Capacidad de corriente y métodos de instalación
La capacidad de corriente (corriente máxima admisible) depende de la sección del conductor, el tipo de aislamiento, la temperatura ambiente, el método de instalación y la cantidad de circuitos agrupados. AEA 90364 tabla 52-C1 a 52-C12 proporciona los valores base para diferentes combinaciones. Los valores más usados corresponden al método B2 (cables unipolares en conducto empotrado) con aislamiento PVC a 70°C. Por ejemplo: 2.5 mm² Cu = 24A, 4 mm² = 32A, 6 mm² = 41A. Estos valores deben reducirse por factores de corrección si la temperatura ambiente supera 30°C (factor kt) o si hay más de un circuito en el mismo conducto (factor ka).
PVC vs XLPE: cuándo usar cada aislación
Los cables domiciliarios más comunes en Argentina usan aislación de PVC (cloruro de polivinilo), con temperatura máxima de operación de 70°C y temperatura de cortocircuito de 160°C. Para instalaciones que requieren mayor capacidad de corriente en el mismo caño, se utilizan cables con aislación XLPE (polietileno reticulado) o EPR (caucho etilenopropileno), con temperatura máxima de 90°C. La ventaja del XLPE es doble: (1) soporta mayor temperatura → admite más corriente (un 15-20% más que PVC para la misma sección), y (2) resiste mejor los cortocircuitos (250°C vs 160°C). En la práctica argentina: un cable XLPE de 2.5mm² en conducto B2 admite 27A (vs 21A del PVC), lo que puede significar la diferencia entre usar 2.5mm² o tener que pasar a 4mm². Los cables XLPE (como los Pirelli/Prysmian XLPE, o Imsa LSOH) son más costosos (~30-40% más) pero pueden resultar más económicos globalmente al permitir secciones menores. Para ambientes con riesgo de incendio (locales de pública concurrencia, hospitales), se exige cable LSOH (Low Smoke Zero Halogen) que no emite humos tóxicos ni corrosivos al quemarse — la normativa AEA 90364-4-42 establece los requisitos.
Factores de corrección: agrupamiento y temperatura
Los valores de corriente admisible de las tablas AEA son para condiciones de referencia: temperatura ambiente 30°C (para cables en aire) o 20°C (para cables enterrados), y un solo circuito en el conducto. Cuando las condiciones reales difieren, se aplican factores de corrección multiplicativos. Factor de temperatura (kt): para temperatura ambiente de 35°C con cable PVC a 70°C → kt = 0.94; para 40°C → kt = 0.87; para 45°C → kt = 0.79. En el norte argentino (Tucumán, Formosa, Chaco) con temperaturas ambiente de 40-45°C dentro de canaletas, la corriente admisible puede reducirse un 15-20%. Factor de agrupamiento (ka): para 2 circuitos en el mismo conducto → ka = 0.80; para 3 → ka = 0.70; para 4-6 → ka = 0.65; para 7-9 → ka = 0.60. La corriente admisible final es: Iz = Iz_tabla × kt × ka. Ejemplo: cable 4mm² PVC en conducto B2 a 40°C con 3 circuitos → Iz = 32 × 0.87 × 0.70 = 19.5A (vs 32A en condiciones de referencia, es decir una reducción del 40%). Este efecto acumulativo obliga a verificar cuidadosamente las condiciones de instalación y a aumentar la sección en canaletas con muchos circuitos o en ambientes calurosos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué un cable de 2.5 mm² solo admite 24A si el cobre podría conducir más?
El límite no es del cobre sino de la aislación. Un cable con aislación PVC no puede superar 70°C sin degradarse. La corriente genera calor (P = I²R) que debe disiparse al ambiente. A 24A en 2.5 mm², el equilibrio térmico permite mantener la temperatura del conductor por debajo de 70°C cuando la temperatura ambiente es 30°C y el cable está en conducto empotrado. Si la temperatura ambiente fuera menor o el cable estuviera al aire libre (mejor disipación), admitiría más corriente.
¿Puedo usar aluminio en instalaciones domiciliarias?
No está permitido para cableado interior domiciliario en Argentina. AEA 90364 y las distribuidoras exigen cobre para secciones menores a 16 mm². El aluminio se usa en acometidas subterráneas de edificios (secciones de 25 mm² en adelante), líneas de distribución aéreas (cables preensamblados) y barras de tableros de media y alta potencia. El motivo es que el aluminio, en secciones pequeñas, tiene problemas de conexión (fluencia, oxidación) que pueden generar puntos calientes.
¿Cómo afecta la longitud del cable a la caída de tensión?
La caída de tensión es directamente proporcional a la longitud y a la corriente, e inversamente proporcional a la sección: ΔV = 2 × I × R × L / S (monofásico). Para un circuito de 2.5 mm² con 16A a 30 metros: ΔV = 2 × 16 × 0.01786 × 30 / 2.5 = 6.86V (3.1%). AEA permite máximo 3% en circuitos terminales y 5% desde el origen. Para circuitos largos, se debe aumentar la sección no por capacidad de corriente sino por caída de tensión.
¿Los cables de diferentes fabricantes tienen la misma capacidad de corriente?
Sí, siempre que cumplan la norma IRAM correspondiente (IRAM 2183 para cables de cobre con PVC, IRAM 62266 para XLPE). La norma define el espesor mínimo de aislación, la resistencia del conductor y las características térmicas. Las diferencias entre fabricantes (Prysmian/Pirelli, IMSA, Kalop, Trefilcon) están en la calidad de fabricación, la flexibilidad del cable, el marcado por metro y la facilidad de pelado, pero la capacidad de corriente es la misma para igual sección, material y aislación. Siempre verifique que el cable tenga sello IRAM/INTI.
¿Cuándo se dimensiona el cable por caída de tensión y no por capacidad de corriente?
Cuando la longitud del circuito es grande respecto a la corriente. Regla práctica: si la longitud en metros × la corriente en amperios × 2 (ida y vuelta) / (sección en mm² × 56) > límite AEA (3% para circuitos terminales = 6.6V, o 5% total = 11V), se debe aumentar la sección. Situaciones típicas: alimentadores de tablero seccional en planta baja desde medidor en 10° piso (~40m), circuitos de iluminación exterior en casas de campo (~50-100m), y bomba de agua en tanque de edificio alto.
¿Qué diferencia hay entre cable unipolar y cable multiconductor (bajo plomo)?
El cable unipolar tiene un solo conductor con aislación individual; el multiconductor (vulgarmente "bajo plomo") agrupa 2 o más conductores bajo una vaina exterior. Ventajas del unipolar: se puede pasar cada conductor por un caño diferente, más flexible para instalaciones con caño empotrado, y más económico para secciones grandes. Ventajas del multiconductor: instalación más rápida en bandeja, identificación de fases simplificada, y protección mecánica adicional por la vaina. AEA permite ambos. La tabla de corrientes admisibles difiere: el agrupamiento interno del multiconductor reduce la capacidad (método B2 para unipolar en caño vs A2 para multiconductor en caño).